El personaje central: Se trata de un animador o actor subido a zancos, vestido con un elaborado
disfraz de temática mitológica o fantástica que evoca un espíritu del bosque o una deidad de la
naturaleza, cubierto con musgo, ramas de hojas verdes y ropajes rústicos, mientras sostiene un gran bastón o báculo. El cortejo: A la izquierda se observa a un grupo de mujeres desfilando y
bailando con túnicas de
color morado o lila, vestimenta clásica que encaja con la ambientación de la
antigüedad que recrea el festival. El contexto: Las
fiestas de Carthagineses y
Romanos, declaradas de Interés Turístico Internacional, reviven cada año durante la segunda quincena de septiembre los acontecimientos históricos de la Segunda Guerra Púnica, incluyendo la fundación de Qart Hadasht por Asdrúbal, las
bodas de Aníbal e Himilce y la posterior conquista
romana por parte de Escipión el Africano. Este tipo de personajes fantásticos suele formar parte de los actos teatrales, desfiles de tropas y legiones o representaciones del Oráculo.