Una espectacular celebración declarada de Interés Turístico Internacional que inunda las
calles de
Cartagena durante la segunda quincena de septiembre de cada año. Los participantes que aparecen pertenecen al bando de las legiones
romanas. Se los reconoce fácilmente por sus características armaduras de época (lorica), túnicas de un
color rojo intenso, calzado clásico estilo
romano (caligae) y cascos dorados con espectaculares crestas o penachos de plumas. Varios de los legionarios llevan en sus espaldas e indumentarias pieles de animales (como lobos o grandes felinos), un elemento que históricamente identificaba a los portadores de
estandartes o suboficiales (como los signiferi o cornicines), encargados de guiar visual y acústicamente a las tropas.