Se sitúa exactamente en la
esquina de la
Plaza de
San Francisco, una de las
plazas más conocidas del centro peatonal de la ciudad. Elementos Arquitectónicos: Destaca en el primer piso un
mirador cerrado de madera blanca con
arcos apuntados y decoración calada, muy típico de la
arquitectura de finales del siglo XIX y principios del XX en la zona. El resto de la
fachada cuenta con
balcones de forja artística y molduras ornamentadas sobre los
ventanales.
Placa de la
Calle: Justo encima de la esquina del local se aprecia un pequeño azulejo o placa identificativa antigua que confirma la ubicación urbana indicando Plaza de San Francisco.