Concretamente una sección integrada dentro del
edificio moderno donde conviven las estructuras de diferentes periodos históricos. Los muros de
piedra y pilares: Corresponden a los restos de la
Muralla Púnica, un sistema defensivo construido por los cartagineses (en torno al año 227 a. C.) para proteger la antigua ciudad de Qart Hadasht ante la inminente invasión
romana durante la Segunda Guerra Púnica. Los pilares negros modernos sirven para sostener el techo del actual
museo que resguarda el yacimiento bajo tierra. El
arco de ladrillo al fondo: Se trata de una estructura posterior integrada en el mismo yacimiento. El arco de ladrillo rojizo en forma de
bóveda pertenece a la antigua Cripta de la
Ermita de
San José, datada en los siglos XVI-XVII. Durante esa época, los espacios interiores de las
murallas púnicas se reutilizaron como criptas funerarias para entierros por parte de una cofradía.