EL TRIKI EL PODENCO Y SU MELANCOLIA
Este mes de mayo del 2026, visitamos una Residencia de mayores en Morata de Tajuña, donde tengo a un familiar ingresado, y mi perro podenco Triki que es un observador, pasó un mal rato visitando sobre todo la sala donde estas personas mayores están sentadas, pasando la mañana, habíamos pedido permiso para visitar dicha residencia con el perro, y solamente le vi triste y melancólico al Triki, al recorrer dicha sala, el podenco debió de pensar, estas personas están aquí aparcadas como si fueran coches, unas con andadores y otras con sillas de inválidos, el podenco les miraba a todos humanos que allí estaban, solamente una enfermera les cuidaba en sus necesidades, y esos humanos mayores miraban al Triki con admiración, se ve que allí la directora no dejaba pasar animales domésticos, el podenco estaba deprimido al ver a esos seres humanos mayores aparcados, Para este perro debió de ser un mal trago, aunque ni ladró ni hizo ningún gesto extraño, solo su cabeza con las orejas tiesas parecía decir, si había residencias de perros mayores o inválidos. Este mes de septiembre intente de nuevo entrar con el Triki. Y una mujer me impidió el paso con dicho animal, entonces el Triki la ladró con toda su fuerza, y nos echó de la sala de espera, con mucha soberbia, se vio que no tenía empatía con los perros, ni con los humanos, ya que tuve que andar buscando a una auxiliar para poder ver a mi familiar, debía de ser la directora, digamos el sargento de guardia, de dicho establecimiento. Creo que algunos animales son más sensibles que algunas personas, que cuando les dan un cargo de jefe de algo, se creen los dueños del mundo, Fatal error, hasta los perros inteligentes como es este podenco lo notan ladrándoles con toda su fuerza, y a la vez enseñando sus dientes feroces, con ganas de lanzarse sobre esos seres que solo buscan discordia, sin humanidad ni respeto a quien están en dichos establecimientos, ni a las personas que intentamos visitarles. Espero que no todos esos establecimientos sean dirigidos por personas sin empatía ni humanidad. Si no sería cuestión de pensarlo si llegamos a ese estado de salud tan deprimido.
G X Cantalapiedra. 22 – 10 – 2026.
Este mes de mayo del 2026, visitamos una Residencia de mayores en Morata de Tajuña, donde tengo a un familiar ingresado, y mi perro podenco Triki que es un observador, pasó un mal rato visitando sobre todo la sala donde estas personas mayores están sentadas, pasando la mañana, habíamos pedido permiso para visitar dicha residencia con el perro, y solamente le vi triste y melancólico al Triki, al recorrer dicha sala, el podenco debió de pensar, estas personas están aquí aparcadas como si fueran coches, unas con andadores y otras con sillas de inválidos, el podenco les miraba a todos humanos que allí estaban, solamente una enfermera les cuidaba en sus necesidades, y esos humanos mayores miraban al Triki con admiración, se ve que allí la directora no dejaba pasar animales domésticos, el podenco estaba deprimido al ver a esos seres humanos mayores aparcados, Para este perro debió de ser un mal trago, aunque ni ladró ni hizo ningún gesto extraño, solo su cabeza con las orejas tiesas parecía decir, si había residencias de perros mayores o inválidos. Este mes de septiembre intente de nuevo entrar con el Triki. Y una mujer me impidió el paso con dicho animal, entonces el Triki la ladró con toda su fuerza, y nos echó de la sala de espera, con mucha soberbia, se vio que no tenía empatía con los perros, ni con los humanos, ya que tuve que andar buscando a una auxiliar para poder ver a mi familiar, debía de ser la directora, digamos el sargento de guardia, de dicho establecimiento. Creo que algunos animales son más sensibles que algunas personas, que cuando les dan un cargo de jefe de algo, se creen los dueños del mundo, Fatal error, hasta los perros inteligentes como es este podenco lo notan ladrándoles con toda su fuerza, y a la vez enseñando sus dientes feroces, con ganas de lanzarse sobre esos seres que solo buscan discordia, sin humanidad ni respeto a quien están en dichos establecimientos, ni a las personas que intentamos visitarles. Espero que no todos esos establecimientos sean dirigidos por personas sin empatía ni humanidad. Si no sería cuestión de pensarlo si llegamos a ese estado de salud tan deprimido.
G X Cantalapiedra. 22 – 10 – 2026.