EN MORATA DE TAJUÑA
Para llegar al destino
de ese pueblo madrileño,
debes de poner empeño
con curvas en su camino.
Nadie le llama divino
cuando pisas por sus calles,
más vives ciertos detalles
que pueden cambiar tu signo.
Dicen que tiene un buen vino
este lugar ribereño,
que quiere verse risueño
sin ser un lugar divino.
Los pájaros con sus trinos
suenan bien en los frutales,
que suelen ser muy normales
alegrando los destinos.
Morata tiene sus sombras
que hacen bellos sus paisajes,
donde el tiempo tiene anclajes
que muchas veces te asombras.
Residencia de La Torre
cómo bonita bandera,
donde vives primavera
cuando el pasado se corre.
Pisar Morata sin prisa
recorriendo sus mesones,
es poder darnos razones
aunque corra mucha brisa.
Lanzando buena sonrisa
en Morata ves lecciones,
que pueden ser soluciones
cuando la vida se eclipsa.
G X Cantalapiedra.
22 – 1 – 2026.
Para llegar al destino
de ese pueblo madrileño,
debes de poner empeño
con curvas en su camino.
Nadie le llama divino
cuando pisas por sus calles,
más vives ciertos detalles
que pueden cambiar tu signo.
Dicen que tiene un buen vino
este lugar ribereño,
que quiere verse risueño
sin ser un lugar divino.
Los pájaros con sus trinos
suenan bien en los frutales,
que suelen ser muy normales
alegrando los destinos.
Morata tiene sus sombras
que hacen bellos sus paisajes,
donde el tiempo tiene anclajes
que muchas veces te asombras.
Residencia de La Torre
cómo bonita bandera,
donde vives primavera
cuando el pasado se corre.
Pisar Morata sin prisa
recorriendo sus mesones,
es poder darnos razones
aunque corra mucha brisa.
Lanzando buena sonrisa
en Morata ves lecciones,
que pueden ser soluciones
cuando la vida se eclipsa.
G X Cantalapiedra.
22 – 1 – 2026.