Desde el siglo XIX la costumbre social de visitar a parientes y amigos, quedaba totalmente satisfecha estuviesen o no gracias a la tarjeta de visita. Pero no debemos olvidar un detalle: la tarjeta de visita siempre se entregaba al personal del servicio y nunca a los señores de la casa.
Podemos decir que la "tarjeta de visita" era el acuse de recibo de que la visita se había realizado, con lo que se había cubierto el compromiso social. Ahora los señores de la casa estaban en la obligación de tener que devolver la visita.
Pero, ¿qué ocurría cuando se iba de visita y no se encontraba a los dueños de la casa? Aquí entra en juego la famosa "tarjeta de visita". Si en la casa no estaban los señores, entonces se dejaba la "tarjeta de visita" al servicio, como muestra de que se había pasado por el domicilio y se daba por cumplida la visita. Y de esta práctica nació el término de la "tarjeta de visita".
Había casas en las que se establecían días y horas para recibir visitas y, algunos aún podemos recordar, como en las casas, mucho más amplias que las actuales, se tenían dos salones: el de diario y el de recibir las visitas.
La práctica social de realizar visitas, tan en desuso en la actualidad, era una cuestión de educación para aquellas personas que deseaban tener una buena vida social.
Origen de la tarjeta de visita. Historia y curiosidades
Es costumbre también a la hora de brindar decir alguna palabra o expresión como salud, cheers, proischt, saude, salute, santé, etc.
Otra de las versiones, indica como origen las sociedades romana y griega, donde eran habituales los grandes banquetes y fiestas. Era tal la magnitud de aquellas fiestas, que los comensales solían levantar y golpear sus copas para llamar la atención de los sirvientes y para que les sirvieran de nuevo más bebida. Esta costumbre pasó al brindis, con que se golpeaban las copas para llamar la atención del resto de comensales para hacer el brindis.
Así, si cualquiera de ambas bebidas contenía veneno, este quedaría repartido en ambas copas. Como vemos, entra de nuevo en juego una cuestión de confianza y muestra de amistad en el rito de chocar las copas.
Vale
Ande te metes?
EStoy mirando el tiempo y para el lunes pone nieve.
Hasta luego.
Adios.
Tú ya los has hecho?
Me queda una cosa.
Hasta luego.
Haciendo los deberes.
Tú ya los has hecho?