EL TRIKI MIRANDO A LOS CONEJOS
Esta tarde sobre las siete dimos la vuelta al Polideportivo de Hortaleza, por la zona del Pinar que esta enfrente del Mercadillo de los domingos, El podenco perro cazador por naturaleza, se le han puesto las orejas más tiesas, y entre los barrotes de dicho polideportivo que rodean ese espacio, hemos podido ver seis conejos paseando tranquilamente y jugando entre ellos, El Triki intentaba poder coger alguno de ellos, más ni se inmutaban los conejos, aunque el podenco ladraba con fuerza, ante la imposibilidad de poder entrar en dicho recinto, Era un espectáculo ver a otros perros que pasaban al lado, que tan solo miraban como jugaban dichos conejos, El Podenco no se quería alejar de dicha verja, ya que hace como medio año que vio salir corriendo a un conejo por entre esas verjas de hierro, e iniciar su marcha por el pinar que va a la M. 11, y su memoria le decía que esperase a que saliera alguno, para echarle sus dientes de cuchillo afilado al cuello. El Triki va sujeto a una cuerda fuerte que no le deja hacer lo que el desea, creo que si estuviera suelto en dicho recinto terminaría en pocas horas con todos esos conejos que viven sin temor a nada, Se ve que tienen tranquilidad pasmosa, ya que ni los ladridos les hacían moverse de su entorno de hierbas verdes, era como dicen algunos agricultores que están sufriendo esa plaga de conejos, que no les mueve ni el paso de tren por encima, En ese Polideportivo existe una obra desde hace tiempo, no se cual será su objetivo, más dichos conejos seguro que hacen allí su cobijo. Cuando volvimos para casa por el Camino de La Estación, el Triki miraba hacia atrás para ver si pudiera venir algún conejo, se ve que su instinto de cazador o su genes les lleva dentro de su mente perruna. G X Cantalapiedra. 3 – 5 – 2026.
Esta tarde sobre las siete dimos la vuelta al Polideportivo de Hortaleza, por la zona del Pinar que esta enfrente del Mercadillo de los domingos, El podenco perro cazador por naturaleza, se le han puesto las orejas más tiesas, y entre los barrotes de dicho polideportivo que rodean ese espacio, hemos podido ver seis conejos paseando tranquilamente y jugando entre ellos, El Triki intentaba poder coger alguno de ellos, más ni se inmutaban los conejos, aunque el podenco ladraba con fuerza, ante la imposibilidad de poder entrar en dicho recinto, Era un espectáculo ver a otros perros que pasaban al lado, que tan solo miraban como jugaban dichos conejos, El Podenco no se quería alejar de dicha verja, ya que hace como medio año que vio salir corriendo a un conejo por entre esas verjas de hierro, e iniciar su marcha por el pinar que va a la M. 11, y su memoria le decía que esperase a que saliera alguno, para echarle sus dientes de cuchillo afilado al cuello. El Triki va sujeto a una cuerda fuerte que no le deja hacer lo que el desea, creo que si estuviera suelto en dicho recinto terminaría en pocas horas con todos esos conejos que viven sin temor a nada, Se ve que tienen tranquilidad pasmosa, ya que ni los ladridos les hacían moverse de su entorno de hierbas verdes, era como dicen algunos agricultores que están sufriendo esa plaga de conejos, que no les mueve ni el paso de tren por encima, En ese Polideportivo existe una obra desde hace tiempo, no se cual será su objetivo, más dichos conejos seguro que hacen allí su cobijo. Cuando volvimos para casa por el Camino de La Estación, el Triki miraba hacia atrás para ver si pudiera venir algún conejo, se ve que su instinto de cazador o su genes les lleva dentro de su mente perruna. G X Cantalapiedra. 3 – 5 – 2026.