EN LA BOCA DEL METRO
Esta mañana en la boca del metro de Manoteras, pude ver los estragos de la maldita droga, una pareja de seres humanos sin apenas dentadura, con unos treinta y algún año, aproximadamente, discutían a voces por no tener papelinas, mi perro podenco les ladró, algo debió de ver que no era nada normal, y les miro como desafiando su proceder nada normal, yo me preguntó, como estas personas no saben que el camino elegido les lleva a su destrucción, a estar en la indigencia, mendingando para conseguir dinero, y ver que las personas se apartan de su lado, incluso cuando vienen por la acera adelante pidiendo dinero para nada en concreto, Es lamentable que algunos seres se dejen arrastrar camino de la mayor destrucción posible, ya que se quedan sin fuerza para poder trabajar o tener una familia a su cargo, Hacia tiempo que no veía tanto humano en ese camino del infierno, Mi perro no deja que se arrimen a nuestro lado, se pone en defensa enseñando sus dientes afilados de cuchillo, y les asusta, aunque está acostumbrado a tener que atacar a otros perros, que en su defensa les arranco parte de las orejas, es posible que esos drogatas enseguida se dan cuenta de su actitud y no se arriman demasiado, te piden dinero mientras el podenco ladra, Es penosa su forma de vida, no me cansaré de decir el camino que les queda de vivir, solo tienen delante un calvario de mendigar o robar a quien se deje, para el final marcharse entre dolores e infecciones de esta vida, Pienso que existe información para no dejarse llevar por esa vida de sobresalto y calvario diario, me da pena y pienso que son ellos los que han elegido ese camino hacia el cementerio, con el abandono de sus amigos quizá de la infancia, que supieron apartarse de ese vicio que les eliminará con el paso del tiempo, o quizá próximamente, depende de lo manipulada que este cualquier droga que les vendan. El futuro es demasiado negro, y mas cuando su familia la tienen en contra.
G X Cantalapiedra. 24 – 4 – 2026.
Esta mañana en la boca del metro de Manoteras, pude ver los estragos de la maldita droga, una pareja de seres humanos sin apenas dentadura, con unos treinta y algún año, aproximadamente, discutían a voces por no tener papelinas, mi perro podenco les ladró, algo debió de ver que no era nada normal, y les miro como desafiando su proceder nada normal, yo me preguntó, como estas personas no saben que el camino elegido les lleva a su destrucción, a estar en la indigencia, mendingando para conseguir dinero, y ver que las personas se apartan de su lado, incluso cuando vienen por la acera adelante pidiendo dinero para nada en concreto, Es lamentable que algunos seres se dejen arrastrar camino de la mayor destrucción posible, ya que se quedan sin fuerza para poder trabajar o tener una familia a su cargo, Hacia tiempo que no veía tanto humano en ese camino del infierno, Mi perro no deja que se arrimen a nuestro lado, se pone en defensa enseñando sus dientes afilados de cuchillo, y les asusta, aunque está acostumbrado a tener que atacar a otros perros, que en su defensa les arranco parte de las orejas, es posible que esos drogatas enseguida se dan cuenta de su actitud y no se arriman demasiado, te piden dinero mientras el podenco ladra, Es penosa su forma de vida, no me cansaré de decir el camino que les queda de vivir, solo tienen delante un calvario de mendigar o robar a quien se deje, para el final marcharse entre dolores e infecciones de esta vida, Pienso que existe información para no dejarse llevar por esa vida de sobresalto y calvario diario, me da pena y pienso que son ellos los que han elegido ese camino hacia el cementerio, con el abandono de sus amigos quizá de la infancia, que supieron apartarse de ese vicio que les eliminará con el paso del tiempo, o quizá próximamente, depende de lo manipulada que este cualquier droga que les vendan. El futuro es demasiado negro, y mas cuando su familia la tienen en contra.
G X Cantalapiedra. 24 – 4 – 2026.