De orgullo a vergüenza
Cualquier arquitecto está orgulloso de sus proyectos y de los
edificios que levanta. Todos menos Ieoh Ming Pei, responsable del rascacielos John Hancok Tower, en la ciudad de Boston. Cuando la construcción estuvo terminada, allá por los años 70, Pei pretendía poner un toque de elegancia en el uso del cristal en la
arquitectura moderna. Pero quién le iba a decir que su obra maestra traería de cabeza a la ciudad, a las autoridades y a los propios ciudadanos ya que cuando soplaba
... (ver texto completo)