Miliario romano en piedra arenisca. Año 98, La Aldehuela Úbeda. Museo Arqueológico Nacional, BARRIO DE SALAMANCA

Altura = 187 cm; Anchura = 56 cm
Descripción El término "miliario" hace referencia a la principal información que estos elementos epigráficos proporcionaban: el número de milia passuum o millas existentes desde su emplazamiento hasta el punto de origen de la vía donde se encontraban, que generalmente partía de una ciudad. También podían indicar la distancia a una bifurcación de caminos o a un accidente geográfico. La relación era de mil pasos equivalentes a 1481 metros. Estas lápidas o cilindros informativos se colocaban normalmente en los puentes, en los templos cercanos a ellos y en las puertas y arcos monumentales a la entrada de las ciudades.
Algunos miliarios, los más completos, proporcionan mayor información, como el nombre de la autoridad que promovió la construcción o reparación de la vía y la época de su realización. Gracias a estos datos y al estudio estadístico de su abundancia en una época concreta, podemos determinar los momentos de mayor actividad en la construcción de calzadas. Es el caso de la época de Augusto, Claudio, Vespasiano, Domiciano, Nerva, Trajano y Adriano.
En cuanto a la forma y las dimensiones, hay poca variación. Suelen tener una base prismática y un cuerpo cilíndrico de entre 2 y 4 metros de altura y 50 a 80 cm. de diámetro.
Se considera el miliario más célebre el que ordenó levantar Augusto en el Foro de Roma, curator viarum, en el año 20 a. C. Era una columna de mármol chapada de bronce dorado, que señalaba las distancias que separaban Roma de las grandes ciudades del Imperio.
(24 de Noviembre de 2023)