Un niño y un viejo, Muidinga y Tuahir, sobreviven entre los hierros quemados de un autobús ( machimbombo) escondidos, a medias, de la guerra que les rodea, de la muerte que se acerca y que reposa entre los pasajeros asesinados en el camino. Entre las posesiones de uno de ellos , en una maleta que ya no irá a ninguna parte, encuentran unos cuadernos-unos diarios- que hablaran a través de las palabras de Kindzu, de Mozambique, de la guerra, del amor, de las luchas, de fantasmas, de tribus, de casuchas, ... (ver texto completo)