DARMOS: SANTA MARINA DE PRATDIP EN LOS AÑOS 1960...

SANTA MARINA DE PRATDIP EN LOS AÑOS 1960
La ermita dedicada a la virgen de Sta. Marina está situada a unos pocos kilómetros de la localidad de Pratdip en, un bello paraje en el fondo de un valle, rodeada de montañas y, pinares con un manantial que da vida a sus fuentes de agua muy apreciada por las gentes que la beben.
Este pequeño santuario dista de la población de Darmós bastantes kilómetros más, pero la lejanía no fue nunca una dificultad para que sus habitantes asistieran año tras año a su romería, que se celebra cada dieciocho de Julio
En mis recuerdos de la niñez, recuerdo que todos los años el día de Sat. Marina era una tradición, como si la ermita perteneciera al mismo pueblo.
Ya muy temprano se solía salir para llegar cuanto antes y, poder coger el mejor sitio para montar las mesas, incluso había gente que todos los años se ponían en el mismo sitio de los años anteriores, como si aquello fuese algo privado suyo de toda la vida.
Debido a su considerable lejanía el trayecto se hacía por carretera en coche, moto y bicicleta o, algún atrevido andando, por los caminos de herradura a trabes de las montañas de LLaveria y Capsanes, que les llevaba varias horas de camino pará los que no disponían de vehículo, se habilitaba un camión con sillas en su remolque y, la gente pudiera sentarse.
Cuando se llegaba a la ermita y después de buscar el sitio deseado, los más jóvenes se marchaban a la cercana playa de Hospitalet del infante, hasta la hora de la comida, y los que allí se quedaban desayunaban y, disfrutaban de la fiesta de la romería primero, asistiendo a la misa dedicada a este día en honor de la Santa, a la salida del oficio audición y danzada de sardanas, seguido de un buen vermut y la gran comida que, cada familia o grupos de amigos aportaban para este día y, los playeros que a la hora del almuerzo ya estaban allí disfrutaban con gran apetito después del baño.
Ya después de haber comido se solían echar una buena siesta debajo de la sombra de los frondosos aboles de la explanada o, partidas de cartas mientras se tomaba el café, ya mas tarde y con el fresco la vuelta otra vez a casa, los que hicieron el trayecto de ida andando, esta vez regresaron al pueblo en el camión que estuvo esperando hasta que se terminara la fiesta de esta bonita romería.
Hoy día en la población de Darmós hay personas que aun conservan esta tradición, pero ya no van andando ni con camión, sino con sus estupendos coches y, en lugar de llevarse la comida, y buscar el sitio donde poner la mesa, lo hacen reservándola en el restaurante del santuario y, disfrutando igualmente de la playa y, la romería.
Los diablos de Pratdip llevan unos cuantos años divirtiéndonos con sus espectáculos de pirotecnia, en las fiestas de verano del quince de Agosto de Darmós y, cuando los veo me hacen recordar mi niñez en esa romería de Sat. Marina en la ermita de su municipio.