Es una
vía de corta longitud, de unos 120 metros, cuyo máximo interés es que en ella se levanta la
fachada principal de la
Iglesia parroquial de Sant Feliu, cuya escalinata de entrada se ve a la derecha.
La
calle está dedicada a Mossèn Pau Parassols i Pi, un sacerdote e historiador local que escribió la primera crónica histórica documentada sobre la localidad de
Torelló.