Tras la remodelación integral de la
plaza, la iluminación se ha convertido en uno de los elementos destacados del proyecto. Se colocaron de forma equidistante cuatro
torres, análogas a las cuatro barras de la
bandera catalana, realizadas en acero corten, que hace que su oxidación lo proteja frente a la corrosión. Cada
torre está coronada con focos orientables de alta potencia.