Se sitúa en la parte sur de la
Plaza Mayor, mirando hacia el
Ayuntamiento. En el pasado, en su lugar había un
pozo que suministraba
agua a sus vecinos y que sobrevivió hasta bien entrado el siglo XIX. Para conmemorar el 1100 aniversario de la
parroquia en 1998, se
bautizó la
fuente con el nombre actual y se esculpió un
dragón de hierro forjado para conmemorar este hecho.