En la Colonia industrial Can Bertrand se instalaron en 1861 dos empresas dedicadas a trabajar la seda: la Industrial Sedera y la Anónima de Torcidos, que recibieron el popular nombre de 'Las Sedas'. Las naves presentan una sucesión de
ventanas en
arco muy rebajado. En la parte superior, la zona de secado de las prendas presenta aberturas más pequeñas también en arco rebajado destinadas a la ventilación del espacio y por tanto, cubiertas con ladrillo formando celosía. La cubierta se resuelve con mansardas a todo lo largo de la
fachada.