Es una de las
calles de Sant Feliu que más conserva el sabor de una
vía antigua, ya que no se ha alterado sensiblemente su fisonomía. Antes de ser proyectado el
Camino Real, actual
Carretera de Laureà Miró, la
calle de Joan Maragall se llamaba calle de Masover Nou y era el camino que conectaba
Sant Just Desvern con Sant Feliu. A lo largo de su
historia ha tenido otros nombres, como calle de Masover Nou, Nou de la Riera, calle de Baix o calle de Àngel Guimerà.