El objetivo principal de las obras es eliminar la barrera que divide los
barrios de
Sant Feliu de Llobregat, soterrando cerca de 3 kilómetros de la línea ferroviaria de Rodalies R1 y R4. Una vez urbanizada la superficie, se convertirá en un "Ecodistricte", un gran eje verde con zonas de
paseo, carriles bici y la prolongación de la línea T3 del Trambaix, el
tranvía interurbano que desde los municipios del Baix Llobregat llega hasta la Avenida Diagonal de
Barcelona.