Es una iniciativa del
Ayuntamiento de
Sant Feliu de Llobregat que pretende poner en valor las
calles y espacios de la ciudad que llevan nombre de mujer. En la
Rambla Marquesa de Castellbell se recuerda a Dolors de Carcer i de Ros, Marquesa de Castellbel, una figura aristocrática vinculada a
Barcelona y
Sevilla que inició la reforma y ampliación del
Palacio Falguera, fijando allí su residencia de
verano.