Presenta una vegetación de ribera propia del clima mediterráneo, con álamos, alcornoques,
cipreses, encinas y hayas. Entre la
fauna del
río Ter abundan las aves acuáticas (garzas y ánades), anfibios (tortugas y tritones), peces (barbo y carpa) y dentro de los mamíferos, la escurridiza nutria.