Es la
calle del antiguo recinto
amurallado de Dalt Vila que mejor conserva la fisonomía antigua, con
casas de los siglos XVI y XVII. Era una
vía que transcurría paralela a la
muralla, manteniendo su trazado
medieval a pesar de la transformación de
Manlleu en el siglo XIX, en la época de la industrialización. El nombre completo de esta calle debería ser el de Calle del conde de Centelles, ya que se trazó durante el siglo XV sobre unos terrenos que eran propiedad del conde de Centelles, una
familia de la alta nobleza catalana que mantuvo, durante varios siglos la autoridad civil sobre la villa de Manlleu.