Entre los años 1900 y 1903, el arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner efectuó la reforma integral de este establecimiento barcelonés, colocando en el
comedor unos arrimaderos de madera con azulejos diseñado por él mismo y confeccionados por la prestigiosa
fábrica de Cristòfol Guillamont de Alcora,
Castellón.