Es una pieza
ornamental de
cerámica vidriada con diseño de trisquel celta que forma parte de los elementos ornamentales de la Masia Rocosa, que era el espacio de creación del arquitecto Lluís Domènech i Montaner Domènech, que optó por integrar ella diferentes pruebas de yeso y elementos cerámicos modernistas provenientes de los encargos arquitectónicos que iba recibiendo, convirtiendo la masía Rocosa en un verdadero laboratorio de ensayo del modernismo catalán.