Situado en la planta baja de la
Casa Domènech, Lluís Domènech i Montaner introdujo la innovadora incorporación de cuartos de baño dentro de la
arquitectura residencial de principios del siglo XX, donde la higiene se fusionaba con el diseño
artístico, destacando el trabajo cerámico y el
vitral modernista con
vidrieras emplomadas.