Edificio residencial construido por el maestro de obras Martí Isern en la corriente ecléctica de finales del siglo XIX. La
casa destaca por la composición cromática de los acabados de su
fachada, que establecen un importante contraste entre los tonos azulados de sus esgrafiados y azulejos y los tonos rojizos del ladrillo visto de la primera planta, que enmarca las diferentes aberturas de la fachada.