La
fachada cuenta con frisos y marcos ornamentados con azulejos de
cerámica esmaltada en
color azul y blanco, dispuestos sobre los dinteles de los
balcones y en la parte superior. En el primer piso sobresale un
balcón corrido con una barandilla de hierro forjado. El segundo piso tiene dos
ventanas más pequeñas rematadas con
arcos de medio punto. El
edificio está coronado por un perfil escalonado con formas almenadas típicas de la
arquitectura popular catalana de principios del siglo XX