Las obras se completaron en 1892 y es un
edificio de ladrillo visto que consta de varios cuerpos, siendo el más espectacular la
torre de vigilancia en la
esquina. El espacio está dividido en tres bloques:
Casa Roura, el
patio y el almacén, construidos más tarde, en los años 20, pero hechos de ladrillo visto e imitando el estilo modernista de la casa principal.