Antiguamente era un arroyo o torrente natural propenso a inundaciones. Su soterramiento transformaron el espacio por completo. Tras su urbanización, esta
vía se ha convertido en uno de los principales ejes peatonales y comerciales de
Canet de Mar. En este entorno hay numerosos
edificios que destacan por su
arquitectura, que van desde el modernismo al eclecticismo, pasando por el noucentismo, muchos de ellos protegidos como Bien Cultural de Interés Local.