Lo malo de Villalpando es que está mal gobernado y así le pinta al pueblo que cada vez va a menos. Una prueba fue el día de los fuegos artificiales, que dijeron que eran en un sitio y después fue en otro (pero los de la campana ya sabian el cambio con antelación). No sé para que queremos al Alguacil, ¿para que gaste gasolina con la moto sin usar el casco? De todas formas he de reconocer que los novillos han sido mejores que otros años. ¿se habrás dejado asesorar de la gente que realmete entiende? Pepe.