Dos grandes
cuevas hechas de la mano del hombre, en tiempos remotos. En esta peña se han encontrado los restos de un entierro, cuyos objetos se encuentran en el
museo de
Zamora. El ajuar campaniforme, compuesto por
recipientes cerámicos (vaso, cazuela y cuenco) profusamente decorados, puñal de lengüeta en cobre con arandela de hueso, brazal de arquero y botón con perforación en "V", también de hueso, y cintas de
adorno en oro. La riqueza del ajuar de estos enterramientos individuales de prestigio delata una diferenciación social que podrá apreciarse a partir de la Edad del Bronce (1.800 a. C.). Actualmente, las ocupan unas
cabras que sin saber de dónde ni cuando, se han instalado en dichas cuevas y viven allí arriba, a más de 100 metros por encima del
pueblo.