Esto se construye poco a poco a través de una fluida comunicación y expresión sincera de nuestros pensamientos y emociones.
No hace tanto tiempo, los
colegios del mundo rural rebosaban alegría y vida. Los más pequeños estudiaban en las
escuelas de su localidad y luego, en función de sus necesidades o incluso en función de sus aspiraciones decidían acudir a otras localidades o a la capital.