Mi general: Usted tiene que conocer la
historia del nacimiento de su maravillosa península y sí no la conoce, yo se la cuento:
Dice la leyenda que los dioses concedieron a una hermosa princesa el privilegio de escoger un terreno para edificar un
palacio, pero ojo, no podía tener más superficie que las dimensiones de una piel de
vaca.
La princesa comenzó a darle al coco y tuvo una
feliz idea: HIZO MUCHAS TIRAS MUY FINAS, FINÍSIMAS, SUPERFINAS, TIRAS Y TIRAS DE PIEL... y cuando acabó fue poniendo
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