Una tarde vio asomada a la reja de un palacio a una mujer, y sintió como si una flecha le hubiera atravesado el corazón. Amigos y dueñas le dieron los informes precisos. Era una noble señora, viuda, joven y rica, dechado de hermosura, pero más famosa aún por su virtud.
Julian al cabo de poco tiempo se casó con ella. Las bodas fueron como las del hijo de unRey. El Príncipe les apadrinó, y como regalo de la boda le donó uno de sus castillos, que miraba al mar.
Allí vivían felices Julian y Basilisa, ... (ver texto completo)
Julian al cabo de poco tiempo se casó con ella. Las bodas fueron como las del hijo de unRey. El Príncipe les apadrinó, y como regalo de la boda le donó uno de sus castillos, que miraba al mar.
Allí vivían felices Julian y Basilisa, ... (ver texto completo)