Considerad lo siguiente.
Por lo que se refiere al diseño un proyecto de nueva obra es muy cómodo para un arquitecto porque lo puede adaptar de otros proyectos mientras que un proyecto de rehabilitación es específico, singular y único.
Por lo que se refiere a la dirección de obra sucede lo mismo, en un proyecto de nueva obra con alguna visita esporádica a la obra es suficiente mientras que un proyecto de rehabilitación obliga al arquitecto a estar todos los días en la obra.
Los arquitectos cobran un porcentaje del presupuesto de la obra por lo que a igualdad de presupuesto es normal que prefieran un proyecto de nueva obra antes que uno de rehabilitación.
¿Entendeis ahora porque no se atreven a declarar el edificio en ruina y se limitan a "aconsejar" el derribo y hacer un proyecto de nueva obra?
Os dais cuenta de que las obras nuevas no tienen alma. No tienen la pátina del tiempo. Les falta "algo" que no se describir. Quizas les falta el encanto.
Por lo que se refiere al diseño un proyecto de nueva obra es muy cómodo para un arquitecto porque lo puede adaptar de otros proyectos mientras que un proyecto de rehabilitación es específico, singular y único.
Por lo que se refiere a la dirección de obra sucede lo mismo, en un proyecto de nueva obra con alguna visita esporádica a la obra es suficiente mientras que un proyecto de rehabilitación obliga al arquitecto a estar todos los días en la obra.
Los arquitectos cobran un porcentaje del presupuesto de la obra por lo que a igualdad de presupuesto es normal que prefieran un proyecto de nueva obra antes que uno de rehabilitación.
¿Entendeis ahora porque no se atreven a declarar el edificio en ruina y se limitan a "aconsejar" el derribo y hacer un proyecto de nueva obra?
Os dais cuenta de que las obras nuevas no tienen alma. No tienen la pátina del tiempo. Les falta "algo" que no se describir. Quizas les falta el encanto.