El refranero dice: Una cosa es predicar y otra vender trigo". Que fácil es criticar sin dar la cara, malmetiendo a la gente, jugando con sus sentimientos como han hecho y hacen esos que animan a borrarse del padrón y pagar los impuestos en otro lado (esos no sienten el pueblo, sino el ordeno y mando) o los que dicen querer al pueblo y luego intentar ponerlo en contra de sus autoridades elegidas democráticamente. Y que dificil es vender trigo, hacer que el pueblo prospere, hacer cosas a gusto de todos. Pero siempre hay otra posibilidad: cada cuatro años podemos cambiar de responsables municipales pero durante esos cuatro años más nos vale ir todos por el mismo comino si en verdad queremos ayudar a nuestro pueblo y no a intereses partidistas ajenos al mismo. Animo Raquel y demás concejales que quieran ayudar al pueblo, los que no quieran, que dimitan.