¡¡San Miguel de la Ribera esta muy triste!! Su Casa Consistorial ha sido destruida por el Ayuntamiento de turno compuesto la mayoría por el P.S.O.E.
La Casa Consistorial era la ilusión y grandeza del pueblo, era la mejor Casa Consistorial de los Municipios de Zamora, construida en 1928 por el entonces alcalde de. José Rodríguez Moralejo rezó siempre como la mejor Casa Consistorial de la provincia, y lo era. Ha salido en muchas revistas y portadas de los calendarios.
La construyó en unos momentos en el que el pueblo estaba muy dividido entre pobres y ricos. Los ricos que no lo eran; iban al local de Pablo Higuera; y los pobres iban a un local mas pequeño que era del señor Saturnino; ambos locales aun se conservan y son de tierra y adobes, y el nuestro que era de piedra, se ha demolido. Las peleas se hacían entre jóvenes a diario; y al entrar de. José Rodríguez dijo que eso lo terminaba él haciendo la Casa Consistorial y lo consiguió.
Pero se hizo de una forma muy dura; entonces no había ni camiones, ni palas solo había carros y personas. Se hizo por lo que entonces se llamaba “prestación personal”, yo recuerdo las caravanas de carros que salían para las canteras del pueblo, y recuerdo tambien las caravanas de carros que salían hacia Corrales del Vino a buscar tejas y ladrillos.
Solo con pensar en eso, yo creo que era lo suficiente para haberla restaurado y no cometer la aberración de demolerla, que eso es lo que pedía la mayoría del pueblo, pero a sus manifestaciones no se le ha hecho caso; y se ha hecho lo que se ha hecho, demolerla, y por eso todo el pueblo esta muy triste y dolorido.
El alcalde es el padre del pueblo, y por eso no debe mirar colores sino hacer justicia para todos y atender sobre todo las manifestaciones, como estas que solo pedían justicia, que se restaurara y no se demoliera, pero no se atendieron sus voces.
Sólo que se mirara con detenimiento el sacrificio que hicieron nuestros padres y abuelos con su “prestación personal”, todo a fuerza de brazos para cargar y descargar la piedra; los ladrillos; la teja; las vigas y el barro; creo que era lo suficiente para conservarla. Además estaban las esquinas y las paredes muy bien, era una casa muy bonita, el pueblo estaba muy a gusto con su casa y el recuerdo de sus antepasados y
además su aportación económica fue muy importante para construirla, puesto que entonces no había subvenciones.
Esto es lo que piensa una persona muy mayor de mí querido pueblo.
La Casa Consistorial era la ilusión y grandeza del pueblo, era la mejor Casa Consistorial de los Municipios de Zamora, construida en 1928 por el entonces alcalde de. José Rodríguez Moralejo rezó siempre como la mejor Casa Consistorial de la provincia, y lo era. Ha salido en muchas revistas y portadas de los calendarios.
La construyó en unos momentos en el que el pueblo estaba muy dividido entre pobres y ricos. Los ricos que no lo eran; iban al local de Pablo Higuera; y los pobres iban a un local mas pequeño que era del señor Saturnino; ambos locales aun se conservan y son de tierra y adobes, y el nuestro que era de piedra, se ha demolido. Las peleas se hacían entre jóvenes a diario; y al entrar de. José Rodríguez dijo que eso lo terminaba él haciendo la Casa Consistorial y lo consiguió.
Pero se hizo de una forma muy dura; entonces no había ni camiones, ni palas solo había carros y personas. Se hizo por lo que entonces se llamaba “prestación personal”, yo recuerdo las caravanas de carros que salían para las canteras del pueblo, y recuerdo tambien las caravanas de carros que salían hacia Corrales del Vino a buscar tejas y ladrillos.
Solo con pensar en eso, yo creo que era lo suficiente para haberla restaurado y no cometer la aberración de demolerla, que eso es lo que pedía la mayoría del pueblo, pero a sus manifestaciones no se le ha hecho caso; y se ha hecho lo que se ha hecho, demolerla, y por eso todo el pueblo esta muy triste y dolorido.
El alcalde es el padre del pueblo, y por eso no debe mirar colores sino hacer justicia para todos y atender sobre todo las manifestaciones, como estas que solo pedían justicia, que se restaurara y no se demoliera, pero no se atendieron sus voces.
Sólo que se mirara con detenimiento el sacrificio que hicieron nuestros padres y abuelos con su “prestación personal”, todo a fuerza de brazos para cargar y descargar la piedra; los ladrillos; la teja; las vigas y el barro; creo que era lo suficiente para conservarla. Además estaban las esquinas y las paredes muy bien, era una casa muy bonita, el pueblo estaba muy a gusto con su casa y el recuerdo de sus antepasados y
además su aportación económica fue muy importante para construirla, puesto que entonces no había subvenciones.
Esto es lo que piensa una persona muy mayor de mí querido pueblo.