Parece ser que la solución que se da a todas aquellas personas que están en contra de este derribo es que "se compren un mono o se hagan un viaje del inserso" o si no ¡que se vayan!. Así que los que no estamos de acuerdo al exilio como en los mejores tiempos de la dictadura. Se va a quedar el pueblo sin gente, y que pena que siempre se han ido al exilio las personas que trabajaban por la cultura y la educación, que son los que pueden dar problemas al gobierno. ¡VIVA EL DIALOGO Y LA DEMOCRACIA DEL SIGLO XXI!