Soy visitante de San Miguel y siendo como soy de ciudad, admiro enormemente que la gente de este pueblo intente conservar lo que nosotros hemos perdido por el "progreso", nuestras raices, lo que nuestros padres habían hecho con sus propias manos. Me gustaría tener el orgullo, como lo tenía mi amiga Conchi, de traer a alguien de fuera y enseñarle lo que mi abuelo o mi bisabuelo había ayudado a construir en aquella iglesia, o en aquel ayuntamiento, o en aquellos jardines, ... Y que se me llenara la boca y el corazón al explicarselo a mis invitados-visitantes.
¡Qué pena! ella ya no lo podrá volver a hacer, menos mal que yo he tenido la suerte de verlo antes de que lo derribaran y ser testigo de ello, y cuando sus hijos sean mayores y su madre se lo cuente, cuando ella, mi amiga, me diga a mi: "¿verdad, Susana, que en San Miguel antes había un ayuntamiento que lo habían construido las gentes del pueblo con sus manos y mi abuelo había participado haciendo el techo? ¿verdad que tu lo viste ese ayuntamiento? ¿verdad que cuando tú empezaste a venir a San Miguel, existía?". Y yo le diré a su hijos: "Pues sí, era un edificio preciosos, más que bonito, era un edificio con historia, y yo lo ví. Niños, intentar imaginároslo, ver las fotos e intentar retener en vuestras mentes lo que ya nunca podreis volver a ver".
Si la democracia es la voluntad de la mayoría, ¿porqué sra. Alcaldesa, no ha querido esperar a saber que decidía su pueblo?
La democracia que a uds. Le han enseñado y profesa, no es la que me enseñaron a mi. La democracia no tiene letra pequeña, se vea por donde se vea siempre es la voluntad de la mayoría.
Una desilusionada, Susana (Vigo).
¡Qué pena! ella ya no lo podrá volver a hacer, menos mal que yo he tenido la suerte de verlo antes de que lo derribaran y ser testigo de ello, y cuando sus hijos sean mayores y su madre se lo cuente, cuando ella, mi amiga, me diga a mi: "¿verdad, Susana, que en San Miguel antes había un ayuntamiento que lo habían construido las gentes del pueblo con sus manos y mi abuelo había participado haciendo el techo? ¿verdad que tu lo viste ese ayuntamiento? ¿verdad que cuando tú empezaste a venir a San Miguel, existía?". Y yo le diré a su hijos: "Pues sí, era un edificio preciosos, más que bonito, era un edificio con historia, y yo lo ví. Niños, intentar imaginároslo, ver las fotos e intentar retener en vuestras mentes lo que ya nunca podreis volver a ver".
Si la democracia es la voluntad de la mayoría, ¿porqué sra. Alcaldesa, no ha querido esperar a saber que decidía su pueblo?
La democracia que a uds. Le han enseñado y profesa, no es la que me enseñaron a mi. La democracia no tiene letra pequeña, se vea por donde se vea siempre es la voluntad de la mayoría.
Una desilusionada, Susana (Vigo).