Desde luego que no he visto sitio en el que el compañerismo brilla por su ausencia. En esta residencia, una señorita que es 1 simple empleada y sus dos amiguitas son las que manejan el cotarro. La que a ellas no le caiga bien que se despida de seguir trabajando ahi por que va a la calle y si no te hacen la vida imposible para que te largues y con esa directora que es igual que ellas pos no hay nada que hacer.