Esto de los recuerdos no tiene solución. Comienzan siendo un olor o un color, después una percepción, más tarde una sensación... finalmente una lágrima. Lágrimas por la juventud perdida, por la ausencia de los compañeros de viaje, por aquel país en blanco y negro... Por eso se nos ponen los vellos como escarpias cuando nos llega esa especie de temblor del que os hablo, por eso Maral sufre cuando recuerda sus juegos en el corral de Martín, pero sufre y disfruta a la vez. Sí, ya, ya se... pero...éramos ... (ver texto completo)
Vaya, vaya... como estamos, os dejo unos días y os ponéis sentimentales.
La verdad, como decís, tenemos todos muchos recuerdos de nuestro pueblo de cuando eramos pequeños y como dice Patxi, cualquier color, olor o sabor acaba retrocediéndonos en el tiempo para recordar momentos estupendos que pasamos todos y recordar a los que ya no están con nosotros. Muy cierto!
Por lo que veo cada día tenemos a alguién nuevo por aquí, como Juanan... pués nada que no decaiga.
La verdad, como decís, tenemos todos muchos recuerdos de nuestro pueblo de cuando eramos pequeños y como dice Patxi, cualquier color, olor o sabor acaba retrocediéndonos en el tiempo para recordar momentos estupendos que pasamos todos y recordar a los que ya no están con nosotros. Muy cierto!
Por lo que veo cada día tenemos a alguién nuevo por aquí, como Juanan... pués nada que no decaiga.