Hola Tomás. Te acabas de ir como viviste, sin hacer ruido. Ya nada en el
pueblo va a ser como antes, formabas parte del
paisaje y eras, sin darnos cuenta, parte importante del mismo. Agazapado en la oscuridad en las largas y calurosas
noches de
verano, apoyado en la
fachada de tu
casa, pensando en "vaya usted a saber qué", fuiste una parte importante de nuestras vidas. Estabas allí, ¿sabes?, cuando íbamos a pasear y cuando veníamos de
paseo también estabas allí. En las luminarias de nuestra
calle ... (ver texto completo)