El Gobierno de Rajoy quiere blindar las calles, endurecer las leyes, encarcelar a los revoltosos y criminalizar a los que protesten. Nadie defiende –al menos yo no lo hago– las algaradas violentas. No debería ser necesario endurecer la legislación para castigar a esos pocos que las protagonizan, sean forofos del fútbol o antisistemas. Son delitos que ya están penados. Pero los planes del Gobierno utilizan los anecdóticos actos vandálicos como coartada para poner sordina al legítimo cabreo de la ciudadanía. ... (ver texto completo)
Xusta non, non nos queres inganar, dices ahí que levaban unha carta na manga intahún que xogaban ô tute ou ô xulepe, mira que nos contas coisas da política, bueno demomento dices verdades, más ahora debemos axudar a salir da crises, bueno ísto ê ô que dice ô meu xefe, más tú segue con ise animo que teñes, nahún decaigas por favore.