CREDO LEGIONARIO Y BORREGOS
La comida en el desierto, si tenía que depender del abastecimiento, era como una lotería. Para subsanar en parte este problema, a nuestro Teniente Coronel Mayor se le ocurrió la compra de un rebaño.
Había en el Tercio un legionario, pastor en la vida civil, incapaz de desprenderse del pelo de la dehesa y muy amante de la soledad. Ése fue el perfil elegido para la custodia del rebaño.
Todos los días el barbudo interfecto, bien provisto de mosquetón, munición, rancho ... (ver texto completo)
La comida en el desierto, si tenía que depender del abastecimiento, era como una lotería. Para subsanar en parte este problema, a nuestro Teniente Coronel Mayor se le ocurrió la compra de un rebaño.
Había en el Tercio un legionario, pastor en la vida civil, incapaz de desprenderse del pelo de la dehesa y muy amante de la soledad. Ése fue el perfil elegido para la custodia del rebaño.
Todos los días el barbudo interfecto, bien provisto de mosquetón, munición, rancho ... (ver texto completo)