¡Por fin sale el sol!. Estábamos hace dos días, que mas que en el mes de mayo parecía que estábamos en diciembre; todo oscuro, la niebla en las montañas, ¡que digo yo en las montañas!, metida hasta dentro de las casas y lloviendo sin parar. Yo no soy de las que siempre se quejan del tiempo, prefiero sacarle siempre lo bueno y lo interesante a cada situación... pero la mente a veces ya se resiste y prefiere un poco de sol, de calor, de luz... Tengo la suerte de que las ventanas de mi casa dan a un ... (ver texto completo)