Zé y yo misma fuimos compañeros, sí; pero sólo siendo tiernos infantes, en la escuela de Moimenta. Nuestros juegos eran, por consiguiente, totalmente inocentes e inocuos.
Pero a mis siete años, mi madre se casó con el sargento de Lubián y me trasladaron a ese pueblo, en el que tuve una infancia muy feliz.
Fue en ese maravilloso lugar donde volví a reencontrarme con el "segador de palhas cumpridas" diez años después, enamorándome de sus patillas y de los rescoldos de nuestra infancia. No volveré ... (ver texto completo)
Lo que no hace la viagra, lo hace su relato historico.
Hacia mucho tiempo que no sentia una historia tan simpatica y llena de humor.
Un saludo
Ni prometas al niño el bollo ni al viejo el coño.
Para ser puta y no ganar nada prefiero ser honrada.
Yo y el Sr 2525 nos une una pasion de hace muchos años.
Le conoci en Portugal y en las Carvallas fuimos muy felices hasta que aparecio la Pita Moñuda y se rindio a sus olorosas bragas.
El que andar se menea y al mirar sus ojos mece, yo no diré
que lo sea, pero si que lo parece.
Y que quede claro no era Varela el del hotel era yo vestido de lagartelana.
Perdoa que nahún le contestara antes que mí ex, más lo fixen por motivos de educación pois ela foi a primera novia, logo en el escrito me considera a mí primero, cambio tú me dices ahí unas cousiñas como si foses algo palomo, perdoa que me caes bien más isas coisas que decis nahún entender, detudas maneiras segue porque eu nahún me lembre de tí o mellor e coisa da memoria.
Me costaría que salga el meu amigo Manuele
Zé y yo misma fuimos compañeros, sí; pero sólo siendo tiernos infantes, en la escuela de Moimenta. Nuestros juegos eran, por consiguiente, totalmente inocentes e inocuos.
Pero a mis siete años, mi madre se casó con el sargento de Lubián y me trasladaron a ese pueblo, en el que tuve una infancia muy feliz.
Fue en ese maravilloso lugar donde volví a reencontrarme con el "segador de palhas cumpridas" diez años después, enamorándome de sus patillas y de los rescoldos de nuestra infancia. No volveré ... (ver texto completo)
Apreciadae ex, que alegría ver que te lembras dos nosos xogos de garotos. Más xa tíñamos certa picardía, nahún sei se te lembrarás cuando te mandaba mirar por a xinela mentras tanto eu te miraba as cluecas, qué tempos aquiles, pra ver el cu había que tirar as cluecas emcabio agora para ver las mencionadas a que hacer al revés, bein de tudas maneiras penso que bonito, quién nos diera de aquiles tempos, me recordo de aquela fouce que tanta palla cortei.
Lembrnzas para Tilisforo y tú rece un forte abrazo con sabor a palla coma os que nos dabamos na palleira. ... (ver texto completo)
El molino que no muele.
Si, muy bonito, de adorno, y casi sintoniza con la naturaleza del bosque pero no muele. La "calexa" canaleta no tiene margen y al echar el saco trigo en la Tolva los granos no hay quien los pare, y salen corriendo pa los prados de Vila nova. El Tarabelo se ha perdido, fue sustituido por un eje central mas convencional y menos efectivo. El antiguo tarabelo tenia musiquilla; tara-la, tara--la, tara-be-lo... con un sonido envolvente que los granos iban cayendo de dos en dos ... (ver texto completo)
Ni prometas al niño el bollo ni al viejo el coño.
Para ser puta y no ganar nada prefiero ser honrada.
Yo y el Sr 2525 nos une una pasion de hace muchos años.
Le conoci en Portugal y en las Carvallas fuimos muy felices hasta que aparecio la Pita Moñuda y se rindio a sus olorosas bragas.
El que andar se menea y al mirar sus ojos mece, yo no diré
que lo sea, pero si que lo parece.
Y que quede claro no era Varela el del hotel era yo vestido de lagartelana.
Zé y yo misma fuimos compañeros, sí; pero sólo siendo tiernos infantes, en la escuela de Moimenta. Nuestros juegos eran, por consiguiente, totalmente inocentes e inocuos.
Pero a mis siete años, mi madre se casó con el sargento de Lubián y me trasladaron a ese pueblo, en el que tuve una infancia muy feliz.
Fue en ese maravilloso lugar donde volví a reencontrarme con el "segador de palhas cumpridas" diez años después, enamorándome de sus patillas y de los rescoldos de nuestra infancia. No volveré ... (ver texto completo)
SR. 252525 usted es verdad que vino acompañado al hotel, pero solo cuenta lo qué le conviene en algunas cosas, ya que el que le acompañaba ese día con el esparadrapo en el ojo no era el padre José... era el Sr. Varela que venía herido de estar en el lecho que tienen en común los dos en la Zureira.
Ni prometas al niño el bollo ni al viejo el coño.
Para ser puta y no ganar nada prefiero ser honrada.
Yo y el Sr 2525 nos une una pasion de hace muchos años.
Le conoci en Portugal y en las Carvallas fuimos muy felices hasta que aparecio la Pita Moñuda y se rindio a sus olorosas bragas.
El que andar se menea y al mirar sus ojos mece, yo no diré
que lo sea, pero si que lo parece.
Y que quede claro no era Varela el del hotel era yo vestido de lagartelana.
Que alegria ya estamos en fiestas... alegria por las fiestas y más aun porque el viajante clínico chilenito está en el desierto de Atacama y nos dejó en paz. Que menudo mal educado ya no le llegara hace tiempo reirse de todos los foreros... la que le montó a su tio, que aunque solo fuera por su edad debia respetarlo.
Apreciado Quevedo, nahún debía divulgar isas coisas, claro que eu sin querer fun testimuña, como o sinor acredita, es un bon hotel donde estaban usted más el frieirés. Ahí que o sinor o dixo eu vou contra como aconteceo a coisa eu ia a acompañar o padre José que ia del oftalmólogo con un ollo tapado con esparadrapo, foi cuando o padre o xegar á habitación sacando el mencionado esparadrapo dixo repetidas veces que veo, que veo, totale foi cuando o sinor entendió por su nome y salió de la habitación ... (ver texto completo)
SR. 252525 usted es verdad que vino acompañado al hotel, pero solo cuenta lo qué le conviene en algunas cosas, ya que el que le acompañaba ese día con el esparadrapo en el ojo no era el padre José... era el Sr. Varela que venía herido de estar en el lecho que tienen en común los dos en la Zureira.
Hay señales que alertan donde se cuece una buena pizza.
Para adquirir el derecho a ddesnudara las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos
D. Inda, parece mentira que usted como caredrático y estudioso de las costumbres del rural no recuerde que las airas se hacian con escrementos de vaca y no con los de gente, y mucho menos aprobechar los de gastroenteritis en un andén de estación.
Tamén valían as deposicións dos bois, que eran os novelos capados.
Nosotros tenemos hotel, somos higiénicos, no hacemos como usted y el portugués que se van a la zureira.
Apreciado Quevedo, nahún debía divulgar isas coisas, claro que eu sin querer fun testimuña, como o sinor acredita, es un bon hotel donde estaban usted más el frieirés. Ahí que o sinor o dixo eu vou contra como aconteceo a coisa eu ia a acompañar o padre José que ia del oftalmólogo con un ollo tapado con esparadrapo, foi cuando o padre o xegar á habitación sacando el mencionado esparadrapo dixo repetidas veces que veo, que veo, totale foi cuando o sinor entendió por su nome y salió de la habitación ... (ver texto completo)
Si fuera asi, que problema tiene usted... o solo pueden usted y Ofrieres...
Nosotros tenemos hotel, somos higiénicos, no hacemos como usted y el portugués que se van a la zureira.
Daquela as bostas aproveitábanse para facer as airas.
D. Inda, parece mentira que usted como caredrático y estudioso de las costumbres del rural no recuerde que las airas se hacian con escrementos de vaca y no con los de gente, y mucho menos aprobechar los de gastroenteritis en un andén de estación.
--Ai Manuel, meu deus, cómo é que levas a cachola vendada?
--Foi pola moto. Ía eu a toda velocidade...
--E caíches!
--Non, ho. Non caín. Lembras que na revolta hai un muro de cemento no que pon TRASPÁSASE?
--Lembro.
--Pois non é certo. Non se traspasa!