Pues que quereis que os diga, me sigue pareciendo UTÓPICO. Es muy bonito decir todas esas cosas y luego llevarlas a la practica, a mi no me convenceis.
Ser alcalde de un
pueblo como el nuestro conlleva mucho sacrificio, muchos viajes con tu propio
coche y tu gasolina, muchas llamadas, muchas molestias de vecinos viniendo a tu
casa a toda clase de horas.... y todo esto por amor al
arte, sin cobrar un misero duro.
Pero vamos, vuelvo a decir lo mismo, aqui nadie dice nada Vladimir, y convencido
... (ver texto completo)