En mis tiempos de niño. viviendo en Cuenca de Campos, la llegada de la vendimia suponía unos días de vacaciones, no había que ir a la escuela.
Eran días maravillosos, generalmente hacía un clima estupendo. Por las mañanas antes de salir el sol salían las cuadrillas de los diferentes labradores que tenían viñas. No había muchas pero sí bastantes. Las uvas eran buenas.
Las calles del pueblo se alegraban. Por las calles cuadrillas con mujeres y hombres en carros tirado de mulas, a las que solían poner ... (ver texto completo)
Eran días maravillosos, generalmente hacía un clima estupendo. Por las mañanas antes de salir el sol salían las cuadrillas de los diferentes labradores que tenían viñas. No había muchas pero sí bastantes. Las uvas eran buenas.
Las calles del pueblo se alegraban. Por las calles cuadrillas con mujeres y hombres en carros tirado de mulas, a las que solían poner ... (ver texto completo)