Lo dices tú que no podía hablar, se la oía más que a nadie y se la entendía mejor. Y lo mejor de todo, lo cariñosa que era; En Cuenca todo el mundo la quería, pero eso es normal en un pueblo pequeño, pero en Valladolid te puedo asegurar que era conocida en toda la zona de San Nicolás y la querian tanto o más.
Algunas palabras las pronunciaba bien, "fe fe" (café), ma má (mamá). Mi abuela siempre decía " a esta niña si la hubieran enseñado..."