"LA MITAD DE UNA MANTA"
En una humilde casa vivían un matrimónio, su hijo, y el abuelo. El viejo padre, es decir, el abuelo no servía ya para nada. Estaba demasiado débil para trabajar. Comía y fumaba sentado en la puerta. Entonces el cabeza de família decidió sacarlo de la casa, y dejarlo tirado a su suerte por las calles, como a veces se solía hacer, en las épocas más duras con las bocas inútiles.
La esposa intentó interceder en favor del anciano, pero fue en vano.
-Como mínimo dale una manta-dijo ... (ver texto completo)
En una humilde casa vivían un matrimónio, su hijo, y el abuelo. El viejo padre, es decir, el abuelo no servía ya para nada. Estaba demasiado débil para trabajar. Comía y fumaba sentado en la puerta. Entonces el cabeza de família decidió sacarlo de la casa, y dejarlo tirado a su suerte por las calles, como a veces se solía hacer, en las épocas más duras con las bocas inútiles.
La esposa intentó interceder en favor del anciano, pero fue en vano.
-Como mínimo dale una manta-dijo ... (ver texto completo)